Ecuador produce alrededor del 70% del cacao fino de aroma que se comercializa en el mundo, es el proveedor de referencia para las principales chocolaterías artesanales y de alta gama en Europa y Norteamérica.
Sin embargo, la mayor parte de ese grano sigue saliendo del país sin transformar, cediendo el margen industrial a procesadores de Ámsterdam, Hamburgo o Pensilvania. El Ecuadorian Cacao Innovation Award — París 2026 es una señal concreta de que esa ecuación está empezando a cambiar.
El Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, a través de PRO ECUADOR y su Oficina Comercial en París, lanzó la segunda edición de este concurso internacional en alianza con Cocoa Supply y con el respaldo de la Embajada del Ecuador en Francia. La convocatoria, abierta hasta el 15 de julio de 2026, está dirigida a empresas ecuatorianas que desarrollen productos innovadores elaborados a partir del cacao nacional: alimentos, bebidas, cosméticos, ingredientes funcionales y cualquier otra aplicación que incorpore nuevos procesos, formulaciones o usos del cacao fino de aroma.
Los proyectos seleccionados serán evaluados por un jurado de expertos internacionales y los finalistas expondrán ante importadores, distribuidores, chocolateros, compradores especializados y representantes del retail gourmet francés.
En 2025, Ecuador rompió su techo histórico de exportaciones de cacao al superar las 590.000 toneladas, generando divisas por 4.668 millones de dólares según el Banco Central, lo que consolidó al cacao como la principal fuente de divisas del sector agropecuario, superando al banano. Aun así, el análisis de la cadena muestra que el grueso de ese valor se exporta en bruto: los semielaborados —licor, manteca, polvo y torta de cacao— representan una fracción menor del total, y los productos elaborados con identidad ecuatoriana aún tienen una presencia marginal en los lineales europeos. Transoceanica
La convocatoria del Ecuadorian Cacao Innovation Award responde directamente a ese déficit. Desde la apertura de la convocatoria ya se recibieron propuestas que incluyen smoothies, destilados de cacao, ingredientes funcionales y otras formulaciones que evidencian el potencial creativo de la industria transformadora nacional. Estos desarrollos apuntan a segmentos de alto valor: la industria del chocolate premium valora el cacao fino de aroma ecuatoriano por sus propiedades diferenciadas respecto al cacao ordinario, y la demanda europea por ingredientes funcionales, cosméticos naturales y bebidas funcionales abre nichos que el grano sin procesar no puede capturar.
El contexto regulatorio también presiona hacia la transformación. El Reglamento Europeo contra la Deforestación (EUDR), que entra en vigor en etapas entre diciembre de 2025 y junio de 2026, exige trazabilidad georreferenciada de las parcelas productoras y verificación del uso de suelo, lo que eleva los estándares de acceso al mercado europeo pero al mismo tiempo premia a los proveedores que cumplen, reforzando el diferencial del cacao ecuatoriano certificado como sostenible.
Para la industria de alimentos y bebidas, el concurso de París no es solo un escaparate: es un canal de acceso directo a compradores europeos que buscan proveedores con capacidad de innovar sobre una materia prima de excelencia reconocida.
Las empresas interesadas pueden postular de forma gratuita hasta el 15 de julio en el formulario oficial de PRO ECUADOR. La oportunidad de retener más valor dentro de la cadena no tiene otro camino que empezar a ser aprovechada ahora.













