La conversación en torno al "Picoteo" —esa forma casi ritual de comer algo rico mientras se mira una serie o se comparte con amigos— tiene ahora un empaque diseñado a su medida, Arcor, la mayor productora de alimentos procesados de Argentina.
Lanzó junto a la agencia creativa Almacén Buenos Aires una campaña bautizada "Picoteando" para presentar sus nuevos doypacks, el formato de bolsa resellable con cierre zip que reúne a tres de sus marcas más reconocidas, Block en su versión de maní chocolateado, los clásicos Rocklets y los bocaditos de Bon o Bon, con capas de chocolate blanco y con leche envolviendo el relleno característico.
La estrategia apostó por un tono desenfadado, con el expitenista Juan Martín "Pico" Mónaco como rostro central de la campaña, acompañado de una canción pegadiza pensada para generar recordación inmediata en el público, según explicaron los directores creativos de la agencia, el objetivo era contar la llegada del nuevo formato de manera divertida y cercana al consumidor, apostando a un concepto que conectara rápido con el buen humor de la audiencia.
Detrás de la pieza publicitaria hay una decisión de innovación de empaque con lógica estrictamente comercial: el cierre resellable habilita nuevas ocasiones de consumo que antes quedaban fuera del radar de una golosina individual, desde la juntada familiar hasta una maratón de series en pareja, extendiendo la vida útil del producto una vez abierto y reduciendo el desperdicio frente a los sobres tradicionales de un solo uso.
Para una compañía que compite en el segmento de golosinas y chocolates, uno de los más desafiantes de su portafolio según sus propios reportes financieros, diversificar los formatos de consumo es una palanca directa para sostener volumen en un mercado de snacking cada vez más fragmentado.
El anuncio llega en un momento de resultados mixtos pero con señales de recuperación operativa para la compañía cordobesa, en el primer semestre de 2026, Arcor facturó 2.78 billones de pesos, con una caída del 2.7% en ventas medidas en moneda local, pero casi duplicó su ganancia neta hasta los 148,208 millones de pesos, gracias a una mejora en la eficiencia operativa que llevó el margen de 5.9% a 7%.
La producción del segmento de consumo masivo, que incluye golosinas, chocolates y galletitas, alcanzó las 387,000 toneladas en el período, con algunas categorías logrando mejorar sus volúmenes pese al contexto general de consumo retraído en Argentina.
El negocio internacional sigue siendo un pilar estructural para la empresa: sus exportaciones normalizadas rondan los 300 millones de dólares anuales, con Estados Unidos, Europa y Asia entre los principales destinos, además de una fuerte presencia regional que la posiciona como la exportadora número uno de golosinas de Argentina, Chile y Perú.
Con más de 40 plantas industriales y presencia comercial en más de 120 países, la compañía sostiene una estrategia de integración vertical que le permite absorber shocks de costos con mayor flexibilidad que competidores de menor escala.
En ese contexto, una campaña como "Picoteando" cumple una doble función: renueva la conversación de marca alrededor de productos ya consolidados en el mercado y, al mismo tiempo, introduce un cambio de empaque que responde a hábitos de consumo contemporáneos, donde la practicidad, la posibilidad de compartir y la flexibilidad de reutilizar el envase pesan tanto como el sabor a la hora de decidir qué golosina termina en el changuito de compras.













