Nestlé amplió su portafolio de chocolates en Argentina con siete lanzamientos que buscan dinamizar una categoría cada vez más atravesada por la innovación, la estrategia combina productos inéditos con el regreso de sabores conocidos y apuesta por una tendencia en expansión: trasladar al chocolate ingredientes y texturas propios de las galletitas, la panadería y la pastelería.
El portafolio incluye ChocoTrio Avellanas, tabletas rellenas de maní y coco, y tres propuestas enmarcadas en la corriente Chocobakery: ChocoCookies, ChocoPretzel y ChocoBiscuit. A ellas se suma CRUNCH, de producción local, que refuerza la presencia industrial de la compañía en el país.
El movimiento responde a un consumidor más curioso. Cerca del 74% valora las combinaciones novedosas de sabores y texturas al elegir un snack, según datos de la compañía. Al mismo tiempo, el chocolate dejó de ceñirse al postre o al regalo y se instaló en la rutina: la pausa del día, el acompañamiento del café, el consumo compartido en el hogar.
María Paz Arias, directora del Negocio de Chocolates y Culinarios de Nestlé Argentina, sostiene que la convivencia entre lo clásico y lo nuevo constituye una oportunidad para desarrollar la categoría y generar ocasiones de consumo adicionales.
La dimensión del mercado explica la apuesta. Argentina consume unas 45.000 toneladas anuales de chocolate, con un promedio cercano a los 2 kilos por habitante, y siete de cada diez hogares lo compran de manera regular. Alrededor del 85% de las compras son espontáneas o semiplanificadas, lo que vuelve estratégicos los canales de cercanía y la visibilidad en el punto de venta.
La estacionalidad pesa: entre mayo y agosto se concentra más de la mitad del volumen del año. Con todo, el nivel per cápita sigue lejos de los 10 u 11 kilos de Suiza o el Reino Unido, una brecha que alimenta el potencial de crecimiento.
Las tabletas ocupan un lugar central: concentran cerca del 46% del volumen total de ventas gracias a su practicidad y a la variedad que admiten. Innovar dentro de un formato ya instalado reduce el riesgo de adopción y permite sumar ocasiones de compra sin alterar el hábito del consumidor.
Las propuestas Chocobakery van un paso más allá: ChocoCookies combina galletitas con chips de chocolate sobre una base cubierta; ChocoPretzel suma el perfil salado del pretzel a una cobertura de chocolate; y ChocoBiscuit cruza una galletita tipo maicena con chocolate con leche. La lógica es ampliar el universo de la categoría mediante contrastes de sabor y textura, y no solo con nuevas variedades de cacao.
KitKat, en tanto, recuperó durante 2026 dos sabores que ya habían circulado en el mercado local: Triple Chocolate y Cappuccino. La marca combina así novedad y reconocimiento, con opciones alrededor de su concepto Break para distintos gustos y momentos.
En paralelo, la ciencia del cacao aporta otro argumento a la conversación. Los flavanoles, compuestos antioxidantes del cacao, estimulan la producción de óxido nítrico y favorecen el flujo sanguíneo.
Un ensayo de la Universidad de Columbia con adultos de 50 a 69 años vinculó una dieta rica en estos compuestos durante tres meses con mejoras en una región del hipocampo asociada a la memoria. Pero el chocolate negro contiene de dos a tres veces más sólidos de cacao que el de leche, así que ese potencial no se traslada a todas las formulaciones. El desafío será equilibrar indulgencia y bienestar.













