Tras varias temporadas de retornos ajustados, la industria chilena de la nuez cambió el tono en Exponut 2026, el encuentro, organizado por Chilenut en el Centro de Conferencias Monticello, en Mostazal, reunió a productores, exportadores, proveedores y especialistas en torno a una tesis común: la estabilización de la producción global y el envejecimiento de huertos en otros orígenes abren espacio para crecer.
El presidente del gremio, Juan Esteban Rodríguez, y el vicepresidente, Vittorio Bianchini, sostuvieron que la menor superficie plantada en países competidores podría reducir la oferta mundial en los próximos años, mientras el consumo se mantuvo firme.
Las cifras respaldan ese diagnóstico, el mercado mundial se mueve entre 2,8 y 2,9 millones de toneladas, y las proyecciones para 2026/27 apuntan a una producción cercana a 2,87 millones, un 2% más, frente a un consumo estimado de 2,89 millones, con un alza de 6%.
Chile, que superó las 180.000 toneladas en 2025, proyectó para este año una cosecha de entre 165.000 y 170.000 toneladas, a mediados de septiembre, cerca de 85% de la fruta ya estaba comprometida.
El sector exporta del orden de US$644 millones, y destinos como India, que pasó de unas 800 toneladas a cerca de 17.000 en una década, confirman la profundidad de la demanda emergente.
La calidad fue el segundo eje de la jornada, Erick Cea, coordinador técnico de Chilenut, explicó que este atributo se construye durante todo el ciclo. Las horas de frío, las precipitaciones, las olas de calor y los períodos de sequía interactúan con decisiones de poda, carga frutal, riego, nutrición y sanidad, y luego con la cosecha, el despelonado y el secado.
Esta última etapa es crítica: llevar la fruta a cerca de 8% de humedad en el momento oportuno preserva el color claro de la pulpa y frena la oxidación de sus lípidos, ricos en ácidos grasos poliinsaturados.
Cea planteó además la necesidad de estandarizar criterios y transferir buenas prácticas según cada zona, el meteorólogo Gianfranco Marcone complementó el análisis con las perspectivas de El Niño y la urgencia de adaptar el manejo de los huertos.
En lo comercial, Cristóbal Socías, de Exportadora Valbifrut, destacó la calidad, la contraestación y un costo por kilo favorable frente a otros orígenes, aunque advirtió que persiste la tarea de ganar eficiencia en producción, exportación y logística.
La apertura de mercados, la promoción internacional y el desarrollo de nuevos usos aparecen como palancas para ampliar la demanda.
Ashok Krishen, presidente del International Nut and Dried Fruit Council, afirmó que los productores chilenos "probablemente están produciendo algunas de las nueces de mejor calidad que se pueden encontrar".
Subrayó también que la cosecha del hemisferio sur permite ofrecer fruta fresca fuera de la ventana del hemisferio norte, en paralelo, los consumidores buscan alimentos funcionales, y la nuez ofrece proteína, fibra y cerca de 2,5 gramos de ácido alfa-linolénico, un omega-3 vegetal, por porción de 28 gramos.
El economista Klaus Schmidt-Hebbel completó el panorama con el efecto de la incertidumbre geopolítica, los costos energéticos y el crecimiento económico sobre el comercio.
La jornada incluyó la entrega de la "Nuez de Oro" a Javier Plaza, gerente general de Frutexa, empresa que cumplirá 40 años en 2027, plaza recordó que la inversión exige visión de largo plazo: "Cuando uno planta un árbol, lo planta a 25 o 30 años".
La gerenta general de Chilenut, Macarena Pons, y el presidente ejecutivo del Comité del Kiwi, Carlos Cruzat, conversaron sobre el rol de los gremios en la cohesión de la cadena, el evento incluyó además una feria de proveedores.














