La agroindustria azucarera ecuatoriana busca nuevos espacios de valor agregado, y Corporación Iancem, productora de Azúcar Tababuela, lo hizo visible en Expo Horeca 2026, realizada el 23 y 24 de octubre en Quito.
Allí presentó su nuevo sirope de azúcar, o azúcar invertido, desarrollado en su línea especializada Tababuela Gourmet, la feria reunió a empresas y profesionales de los sectores hotelero, gastronómico y de servicios de alimentación, un público que permitió a la compañía exhibir su portafolio, tejer vínculos comerciales y acercar soluciones a negocios dedicados a la transformación de alimentos en el país.
El azúcar invertido se obtiene al hidrolizar la sacarosa en sus dos monosacáridos, glucosa y fructosa, mediante ácido o la enzima invertasa. Esa mezcla es más soluble que la sacarosa, tiene mayor poder edulcorante y retiene más agua.
En la práctica, la fructosa, de carácter higroscópico, ayuda a conservar la humedad de la miga, evita la cristalización en rellenos y coberturas, y reduce la actividad de agua, lo que alarga la vida útil del producto terminado.
Las aplicaciones apuntan a tres segmentos clave.
En panificación, favorece una textura más suave y una corteza con dorado más uniforme gracias a las reacciones de Maillard. En heladería, disminuye el punto de congelación de la mezcla, lo que se traduce en cuerpo cremoso y menor formación de cristales de hielo.
En confitería, controla el crecimiento de cristales y mantiene brillo y flexibilidad. El rendimiento final depende de la formulación de cada preparación.
El lanzamiento llega en un momento de reacomodo para el sector, Ecuador produjo cerca de 516,000 toneladas de azúcar en 2025 y proyecta 530,000 para la zafra 2026-2027, volumen suficiente para cubrir una demanda interna que ronda las 500,000 toneladas anuales, entre hogares e industria alimentaria, y para sostener exportaciones, entre ellas unas 11,000 toneladas de crudo a Estados Unidos bajo cuota preferencial.
Con seis ingenios activos, una cadena que genera alrededor de 40,000 empleos directos y un aporte cercano a USD 400 millones a la economía, la diversificación hacia derivados de mayor margen aparece como una vía de crecimiento, sobre todo frente a la presión del clima: El Niño redujo en 2023 la zafra de seis a cuatro meses.
José Luis Carchipulla, subgerente de Mercadeo de Corporación Iancem, destacó que la participación en la feria permitió compartir el trabajo desarrollado desde Imbabura y acercarse a nuevos actores de la industria.
Según explicó, incorporar el sirope representa un avance en la diversificación del portafolio y responde a las necesidades de un sector en constante evolución.
Para panaderías, pastelerías y microindustrias, el atractivo está en acceder a un insumo funcional elaborado en el país, con respaldo de una cadena de suministro local.
Al ser líquido, el sirope es de fácil dosificación y mezcla homogénea, lo que facilita la estandarización de recetas, un factor decisivo para quienes buscan consistencia entre lotes y control de costos.
Con más de seis décadas de trayectoria, Iancem, Ingenio Azucarero del Norte, mantiene su actividad en la producción y comercialización de azúcar y derivados de la caña. A través de Azúcar Tababuela y Tababuela Gourmet, la empresa imbabureña busca fortalecer su presencia en el mercado nacional, impulsar el desarrollo agroindustrial y abrir oportunidades para la cadena productiva.
Su paso por Expo Horeca 2026 proyecta la experiencia de la industria local hacia nuevos espacios comerciales y gastronómicos del país.














