Conagra Brands México puso en marcha dos nuevas líneas de producción en su planta de Irapuato, Guanajuato, como parte de una inversión de 550 millones de pesos para ampliar su capacidad manufacturera en el país. La expansión genera 77 nuevos empleos directos y refuerza el papel de la planta como eje de la operación de la compañía en el mercado mexicano.
A la inauguración asistieron la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo; la titular de la Secretaría de Economía, Claudia Cristina Villaseñor Aguilar, y la presidenta municipal de Irapuato, Lorena del Carmen Alfaro García. Las tres acompañaron a los directivos de la empresa en el corte de listón.
“Esta inversión es muestra de nuestra confianza en México, en Guanajuato y en el talento que hace posible nuestra operación todos los días”, afirmó Alberto Cavia, director general de Conagra Brands México. Según Cavia, el proyecto permitirá seguir atendiendo al mercado nacional y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades de empleo y desarrollo para la región.
La primera de las nuevas líneas ya está en operación y produce salsas cátsup y BBQ en envases de PET, con una capacidad de hasta tres millones de cajas anuales. La segunda se dedicará a salsas en empaque aséptico, con una capacidad de 2,4 millones de cajas al año. Ambas abastecerán a las marcas Hunt’s y Del Monte, y la inversión incluye también mejoras en una tercera línea.
La elección de los formatos refleja tendencias claras en el mercado de condimentos. Los envases de PET, ligeros y resistentes, dominan las presentaciones exprimibles para el hogar. El empaque aséptico, en cambio, esteriliza por separado el producto y el envase y los llena en condiciones estériles, lo que alarga la vida útil sin refrigeración ni conservadores. Este formato resulta especialmente atractivo para los servicios de alimentación, que piden presentaciones de mayor volumen, y para llegar a zonas con cadenas de frío limitadas.
“La manufactura es parte central de nuestra operación en México. Esta expansión nos permite incrementar nuestra capacidad, incorporar nuevas tecnologías de producción y continuar desarrollando una operación cada vez más sólida y eficiente dentro del país”, agregó Cavia. Hoy, 93% del volumen de ventas de la compañía en México se produce en el país, lo que reduce su exposición a los costos logísticos y a la volatilidad cambiaria de las importaciones.
La planta de Irapuato se inauguró en 1962 y Conagra la adquirió en el año 2000. Está en el Bajío, una de las principales regiones agroindustriales del país, con acceso a materias primas como maíz, papa y zanahoria. Allí se elaboran productos de marcas como ACT II, Del Monte y Hunt’s.
La planta también destaca por su desempeño ambiental. Recicla o reutiliza más de 95% de sus residuos, puede generar hasta 10% de la electricidad que consume y desde 2015 ha tratado más de 3,3 millones de metros cúbicos de agua residual. Este último punto es relevante en una región con una presión creciente sobre el agua.
La operación cuenta con las certificaciones Empresa Socialmente Responsable, SQF en inocuidad alimentaria, Kosher y RSPO, esta última ligada al abastecimiento sostenible de aceite de palma.
Para la industria de alimentos procesados, la inversión de Conagra confirma el atractivo de Guanajuato y del corredor del Bajío como destino manufacturero. La región está cerca de los principales mercados de consumo del país, dispone de materias primas agrícolas y tiene una infraestructura logística que sirve tanto al mercado interno como a la exportación.














