En un continente donde la leche pasteurizada o UHT domina el consumo diario de la mayoría de los hogares, Perú mantiene una excepción histórica que ninguna tendencia de modernización ha logrado revertir, la leche evaporada sigue siendo el producto lácteo más consumido del país, por encima del queso, el yogur y la leche líquida en cualquiera de sus formatos.
Así lo confirman los datos oficiales del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y el Instituto Nacional de Calidad (Inacal), que mantienen a esta categoría como la de mayor penetración en los hogares peruanos.
La explicación de este fenómeno no es únicamente cultural. Combina historia industrial, geografía y una decisión de consumo que se fue convirtiendo en hábito durante más de ocho décadas. La leche evaporada se produce eliminando parte del agua de la leche fresca, lo que genera un producto concentrado con propiedades de conservación superiores a las de la leche líquida.
En un país con costa, sierra y selva, donde las cadenas de frío históricamente presentaban limitaciones logísticas severas, el formato en lata permitió distribuir leche de calidad a regiones remotas sin depender de refrigeración. La lata protege el contenido del aire, la luz y la contaminación externa, otorgándole una vida útil que los productos frescos no pueden igualar.
El desarrollo industrial de esta categoría está estrechamente ligado a Gloria, la empresa fundada en Arequipa el 4 de mayo de 1942. En su primer año de operaciones, la planta produjo aproximadamente 52,000 cajas de 48 latas cada una, con leche proveniente de alrededor de 320 productores ganaderos. Ocho décadas después, la escala es radicalmente diferente: Gloria opera en Perú la fábrica de leche evaporada más grande del mundo, con capacidad instalada en Lima y Arequipa, y un equipo directo e indirecto de casi 4,000 personas vinculadas a sus operaciones.
Los números de mercado reflejan esa posición. A diciembre de 2025, Leche Gloria concentraba el 78.3% de la producción nacional de leche evaporada, según datos presentados ante la Superintendencia del Mercado de Valores. En términos de valor, la cuota de la compañía en el segmento de leches evaporadas, reconstituidas y otras alcanzó el 77.8% durante 2025, ligeramente por encima del 77.2% de 2024.
La leche evaporada representó el 53.5% de las ventas totales de la empresa en 2025, con ingresos por S/ 2,495.2 millones, consolidándose como el principal motor del negocio pese a un crecimiento moderado del 7.3%.
El primer trimestre de 2026 confirmó la tendencia. Gloria reportó ventas por S/ 1,185.1 millones en ese período, un incremento del 15.3% frente al mismo trimestre de 2025, impulsado principalmente por mayores ventas de leche evaporada, derivados lácteos y bebidas. La empresa tiene en curso proyectos de renovación de equipos y ampliación de capacidad productiva por S/ 144.5 millones, en línea con la estrategia del Grupo Gloria de acelerar eficiencia y competitividad.
La irrupción de la leche UHT, que creció un 24.4% en 2025 dentro del portafolio de Gloria, advierte que los patrones de consumo comienzan a diversificarse, especialmente en segmentos urbanos con mayor poder adquisitivo. Sin embargo, la leche evaporada mantiene su hegemonía.
Para la industria láctea peruana, el desafío es aprovechar esa base de consumo consolidada para avanzar hacia mayor valor agregado, innovación en presentaciones y expansión hacia mercados asiáticos, donde el Megapuerto de Chancay abre una ventana logística sin precedentes para las exportaciones del sector.













