Food News Latam - Borracheras ocasionales y el efecto en los circuitos cerebrales

 

facebook  Twiter  GooglePlus In Youtube

Borracheras ocasionales y el efecto en los circuitos cerebrales

Europa Control Calidad

La bebida excesiva en los ratos de ocio, como son los botellones, afecta a las conexiones cerebrales de los adolescentes. Así lo revela un estudio pionero que cuenta con la participación de la Universidad Complutense de Madrid. Estas alteraciones podrían provocar dificultades en la atención y velocidad del procesamiento, problemas de memoria y conductas impulsivas en los jóvenes. Diferentes estudios han demostrado que las personas que tienen problemas con el alcohol presentan alteraciones cerebrales, en comparación con quienes no consumen.

Por primera vez, un equipo de investigadores con participación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha analizado cómo es la conectividad neuronal en jóvenes que toman bebidas alcohólicas en exceso pero en ocasiones puntuales, como son los botellones. 

“Nuestro estudio prueba una diferente configuración de ciertos circuitos cerebrales en adolescentes y jóvenes que consumen alcohol de manera excesiva comparados con los que no lo hacen”, afirma Luis Miguel García-Moreno, investigador del departamento de Psicobiología de la UCM y coautor del trabajo.

Para llegar a esta conclusión, los autores analizaron la actividad cerebral de 73 estudiantes que acaban de empezar en la universidad mediante magnetoencefalografías. 35 de ellos (17 chicos y 18 chicas) admitieron tener borracheras ocasionales y 38 (21 chicos y 17 chicas), apenas bebían. Se considera un consumo excesivo de alcohol cuando se llega a los 60/40 gramos de alcohol concentrados en una única sesión.

Los jóvenes no pudieron beber nada alcohólico las veinticuatro horas antes de realizarse la prueba cerebral. Las diferencias registradas en cuanto a conectividad neuronal entre uno y otro grupo tuvieron lugar en estado de reposo, sin que los participantes realizarán ninguna tarea cognitiva. “Cuanto más temprano sea el inicio del consumo, más probabilidades hay de que el daño sea mayor”, alerta el científico.

Aunque falta por procesar gran parte de los datos obtenidos para saber cómo afectan estas alteraciones a los jóvenes, los autores avanzan algunos resultados. “A nivel conductual y cognitivo hemos observado algunas dificultades en atención y velocidad de procesamiento, problemas de memoria o perfiles de conducta caracterizados por la impulsividad”, avanza el investigador.

También destacan la búsqueda de sensaciones o la atracción por el riesgo, aunque los científicos desconocen si el alcohol en este caso es causa o más bien efecto de estos perfiles. “Podríamos asistir a un desarrollo anómalo de las conexiones cerebrales durante el desarrollo, con consecuencias neurocognitivas futuras”, sugiere García-Moreno, quien recalca que resulta complicado establecer vinculaciones precisas, a falta de más investigaciones. 

 

 

Suscribase Newsletter semanal food

ING  CARN 

PAN z CON  

Nuevos Productos

 

kiwienzyme logo Beneo logo TextAd Logo 

Sensient logo 

doehler logo  Hawkins logo 

 

  

Logo

|